La suspensión del suministro de agua potable en zonas de Veracruz, Boca del Río y Medellín de Bravo se debió, además de trabajos preventivos y correctivos en la planta El Tejar II, a la reparación de una fuga en una tubería de 42 pulgadas que presuntamente llevaba años sin ser atendida, denunció Angélica Navarrete Mendoza, dirigente del Sindicato “Teniente José Azueta” del extinto Sistema Metropolitano de Agua y Saneamiento (SAS).
La representante sindical cuestionó que Grupo MAS y la empresa española Acciona presentaran la interrupción del servicio como mantenimiento preventivo en beneficio de los usuarios, sin informar que también se realizarían trabajos correctivos en una línea principal de conducción de agua potable.
Los trabajos realizados en la zona de El Tejar afectaron a habitantes de distintos sectores de Veracruz y a una parte de Boca del Río. La empresa informó que las labores incluyeron acciones en la infraestructura hidráulica, como el cambio de válvulas y la sustitución de un tramo de la tubería de 42 pulgadas.
Navarrete Mendoza afirmó que la fuga había sido exhibida en diversas ocasiones y que el desperfecto provocó el desperdicio de grandes cantidades de agua potable hacia terrenos bajos y humedales. También sostuvo que la suspensión pudo limitarse a la operación de El Tejar II, sin detener simultáneamente la primera planta potabilizadora.
La dirigente sindical puso en duda que las labores correspondieran únicamente a mantenimiento preventivo. Explicó que este tipo de trabajos suele realizarse en diciembre, cuando las condiciones del río facilitan la limpieza de los sedimentos acumulados en los tanques, por lo que consideró necesario transparentar el motivo real de la interrupción.
Cuestionamientos a la concesionaria
La denuncia se suma a los cuestionamientos que ciudadanos y autoridades municipales han expresado durante los últimos años sobre la operación de Grupo MAS, concesionaria del servicio de agua y saneamiento en la zona metropolitana de Veracruz.
Entre los señalamientos también se encuentra el presunto incumplimiento de obligaciones establecidas en la concesión, así como deficiencias en la atención de fugas y en el mantenimiento de la infraestructura hidrosanitaria.
Navarrete Mendoza responsabilizó a los directivos de Grupo MAS y Acciona por las deficiencias operativas y las afectaciones ocasionadas a la población, pero aclaró que sus señalamientos no estaban dirigidos contra los trabajadores encargados de ejecutar las reparaciones.
La normalización del suministro comenzó de manera gradual después de la conclusión de las labores, aunque algunas zonas podían tardar más tiempo en recuperar completamente el servicio debido al llenado de líneas y tanques reguladores.

