Dirigentes de organizaciones campesinas solicitaron este martes 1 de septiembre de 2026 declarar a Guerrero zona de desastre, debido a la falta de lluvias que amenaza con dejar sin cosecha de maíz a miles de hectáreas en las distintas regiones del estado.
Durante una conferencia de prensa realizada en Chilpancingo, los productores señalaron que la sequía ya provocó daños graves en el campo y podría generar efectos en la economía estatal y en el abasto de maíz hasta 2027.
Productores reportan pérdidas generalizadas
Ventura Reyes Urióstegui, integrante de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, informó que el gobierno inició un censo en las regiones Norte y Tierra Caliente para dimensionar las afectaciones. Sin embargo, el levantamiento fue suspendido al advertir que el problema era mayor de lo previsto.
De acuerdo con los datos expuestos por los representantes campesinos, en Guerrero existen alrededor de 350 mil productores que siembran aproximadamente 500 mil hectáreas de maíz. Los dirigentes estimaron que la pérdida de la cosecha podría alcanzar la totalidad de la superficie cultivada.
La falta de precipitaciones también ha afectado zonas donde este tipo de condiciones no era habitual, incluida la región de La Montaña y el municipio de Tixtla. Los productores afirmaron que el impacto se extiende por todo el estado.
Solicitan atención urgente
Las organizaciones campesinas pidieron a las autoridades estatales y federales emitir una declaratoria que permita atender las pérdidas agrícolas y apoyar a las familias afectadas. También demandaron medidas para enfrentar las consecuencias económicas derivadas de la falta de producción.
La situación ocurre durante la temporada de lluvias de 2026 y mantiene en alerta a los productores de granos básicos. Mientras se determina el alcance oficial de los daños, el sector campesino advierte que la disminución de la cosecha podría repercutir en el suministro de maíz y en los ingresos de miles de familias guerrerenses.

