Diputadas del Congreso de la Ciudad de México presentaron iniciativas para fortalecer la atención del lupus y otras enfermedades autoinmunes, así como para reconocer los derechos de las personas neurodivergentes en la Constitución capitalina.
Las propuestas fueron impulsadas por Miriam Valeria Cruz Flores, de Morena, y Diana Barragán Sánchez, del Partido del Trabajo, durante septiembre de 2026. Ambas iniciativas plantean modificar el marco jurídico local en materia de salud, inclusión y no discriminación.
Propuesta para atender lupus y enfermedades autoinmunes
La iniciativa de Valeria Cruz busca adicionar disposiciones a la Ley de Salud de la Ciudad de México para que las autoridades desarrollen políticas permanentes de prevención, detección oportuna, diagnóstico, tratamiento, seguimiento y rehabilitación de personas con lupus y otras enfermedades autoinmunes.
El proyecto plantea que la atención sea universal, integral, continua, multidisciplinaria y centrada en cada persona. También contempla fortalecer la capacitación del personal médico, priorizar el primer nivel de atención y desarrollar campañas de información sobre síntomas, diagnóstico oportuno, autocuidado, adherencia al tratamiento y reducción del estigma.
Además, la Secretaría de Salud capitalina podría coordinarse con instituciones públicas y privadas, universidades, organizaciones civiles y asociaciones de pacientes para impulsar acciones de investigación, difusión, atención médica y acompañamiento.
Buscan reconocer la neurodiversidad en la Constitución
Por separado, Diana Barragán presentó una iniciativa para reformar los artículos 2, 4 y 11 de la Constitución Política de la Ciudad de México. El proyecto propone reconocer a la capital como una entidad neurodiversa y establecer derechos específicos para las personas neurodivergentes.
La propuesta incluye a personas con condiciones del espectro autista, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, altas capacidades y otras variaciones neurobiológicas o del desarrollo. También plantea prohibir la discriminación por neurodivergencias y garantizar la inclusión en los ámbitos educativo, laboral, de salud y comunitario.
El proyecto contempla ajustes razonables, accesibilidad cognitiva, diseño universal en la información y la comunicación pública, además de diagnósticos oportunos y gratuitos dentro del sistema de salud local.
La iniciativa sobre neurodiversidad fue remitida a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas y de Derechos Humanos para su análisis y dictaminación. Ambas propuestas deberán seguir el proceso legislativo correspondiente antes de convertirse, en su caso, en reformas vigentes.

