La Justicia Federal de Río Grande ordenó suspender las obras vinculadas con el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum en aguas cercanas a las islas Malvinas. La medida cautelar fue dictada el 16 de septiembre de 2026 por la jueza Mariel Borruto, quien prohibió iniciar, continuar o ejecutar perforaciones, instalaciones y actividades asociadas con la extracción de hidrocarburos.
La resolución responde a una demanda presentada el 1 de septiembre por la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y el Centro de Excombatientes de las Malvinas de La Plata. Los demandantes argumentaron que el proyecto carece de la evaluación de impacto ambiental y de las autorizaciones previstas por la legislación argentina, además de cuestionar su relación con la disputa de soberanía sobre el archipiélago.
Qué actividades quedan suspendidas
La orden judicial alcanza la perforación del lecho y subsuelo marino, la instalación de infraestructura submarina, el tendido de conductos y líneas de flujo, así como la puesta en funcionamiento de unidades destinadas a la producción, almacenamiento y descarga de crudo.
También quedan comprendidas las obras terrestres y portuarias necesarias para apoyar el emprendimiento, incluidas ampliaciones, instalaciones logísticas y otros trabajos vinculados con el desarrollo del proyecto. La magistrada solicitó además información sobre el estado de ejecución, el cronograma, los contratistas, las entidades financieras y las aseguradoras involucradas.
Argumentos ambientales y de soberanía
El proyecto Sea Lion se localiza en la cuenca Malvinas Norte, aproximadamente a 220 kilómetros de las islas. Las organizaciones que promovieron la demanda señalaron posibles riesgos asociados con alteraciones del lecho marino, contaminación, ruido submarino, tránsito marítimo, emisiones y eventuales derrames.
La jueza consideró aplicables los principios preventivo y precautorio de la legislación ambiental. La medida es cautelar y no constituye una decisión definitiva sobre la legalidad del proyecto ni sobre la controversia de soberanía, pero mantiene suspendidas las obras mientras avanza el proceso judicial.
El litigio también incorpora la disputa entre Argentina y el Reino Unido por las islas Malvinas. Para los demandantes, el desarrollo petrolero representa una acción unilateral sobre recursos ubicados en un área cuya soberanía reclama Argentina.
Un proyecto previsto para iniciar producción en 2028
Sea Lion es un proyecto petrolero costa afuera que las empresas prevén poner en producción en 2028. La orden judicial afecta las actividades necesarias para avanzar hacia esa etapa y obliga a las compañías a entregar información detallada sobre sus planes y participantes.
El caso se suma a otras acciones impulsadas por autoridades argentinas contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en las Malvinas. Mientras el proceso continúa, el desarrollo de Sea Lion permanecerá sujeto a las decisiones de la Justicia Federal de Río Grande.

