El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó el 3 de septiembre ante el Congreso de los Diputados que no existen evidencias sólidas de que Marruecos planeara o ejecutara la entrada masiva de personas registrada en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio. La crisis dejó un saldo provisional de 141 fallecidos y alrededor de 72 mil entradas a la ciudad autónoma.
Durante una comparecencia parlamentaria que se prolongó por más de seis horas, Sánchez defendió la soberanía española sobre Ceuta y rechazó atribuir responsabilidades sin pruebas concluyentes. También aseguró que las autoridades continúan investigando lo ocurrido y que el Gobierno actuará si aparecen elementos que demuestren una participación directa de Marruecos.
El Gobierno mantiene abierta la investigación
Sánchez explicó que, hasta ahora, ningún organismo español o internacional ha entregado información que confirme que las autoridades marroquíes planificaron la entrada masiva. El mandatario señaló que tampoco existen, por el momento, indicios suficientes para vincular el episodio con movimientos de protesta social marroquíes o con los gobiernos de Rusia e Israel.
El presidente sostuvo que cualquier acusación contra Marruecos debe basarse en pruebas verificables, debido a las consecuencias diplomáticas y de seguridad que tendría responsabilizar formalmente a ese país. Al mismo tiempo, reconoció que la crisis obliga a España y Marruecos a revisar sus estrategias de protección y control fronterizo.
Debate político por la gestión de la crisis
La comparecencia ocurrió en medio de fuertes críticas de los partidos conservadores y de la extrema derecha, cuyos legisladores acusaron al presidente de una gestión deficiente y exigieron su renuncia y la convocatoria de elecciones anticipadas. El Gobierno anunció además que dará a conocer información y reportes relacionados con las circunstancias previas a la entrada masiva.
Según los datos presentados por las autoridades españolas, decenas de miles de personas regresaron a Marruecos durante las horas y días posteriores al cruce. La respuesta oficial y la coordinación con las instituciones marroquíes permanecen bajo revisión mientras continúa la investigación sobre las causas y responsabilidades de la crisis.

