La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el viernes 9 de octubre de 2026 nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), horas después de que la jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay fuera reconocida con el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional.
El anuncio fue realizado por el Departamento de Estado estadounidense, que argumentó que las medidas buscan defender la soberanía de Estados Unidos y limitar lo que considera una amenaza representada por la CPI. Washington ha cuestionado las investigaciones y órdenes de arresto emitidas por el tribunal contra ciudadanos estadounidenses e integrantes del gobierno de Israel.
En un comunicado, el gobierno de Trump afirmó que Estados Unidos ha sancionado hasta ahora a 17 personas y que las nuevas medidas pretenden restringir las operaciones y los recursos de la corte con sede en La Haya. El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que la administración no permitirá que el tribunal ejerza jurisdicción sobre ciudadanos estadounidenses.
La decisión coincidió con el anuncio del Nobel de la Paz para Navi Pillay, exjueza de la CPI y exalta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. El Comité Noruego del Nobel reconoció su trayectoria en favor de la justicia internacional y el fortalecimiento de las instituciones del derecho internacional.
Pillay formó parte de la Sala de Apelaciones de la CPI entre 2003 y 2008. A lo largo de su carrera también participó en organismos internacionales relacionados con derechos humanos, crímenes de guerra y rendición de cuentas.
Las nuevas sanciones profundizan el enfrentamiento entre Washington y la CPI, una institución que Estados Unidos no integra como Estado miembro. El tribunal fue creado para investigar y juzgar genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cuando las autoridades nacionales no pueden o no quieren hacerlo.
La fiscal adjunta de la CPI, Nazhat Shameem Khan, condenó las medidas y sostuvo que no impedirán que el tribunal continúe con su labor. El anuncio estadounidense abre una nueva etapa de tensión diplomática en torno al alcance de la justicia penal internacional.

