El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron conversaciones de último minuto para evitar la entrada en vigor de nuevos aranceles a productos canadienses a partir del miércoles 19 de agosto de 2026.
La medida contempla gravámenes adicionales de 50% para diversos bienes de Canadá y afecta mercancías como vino, bastones de hockey, cemento y otros productos. El objetivo de las negociaciones es alcanzar un acuerdo antes de la fecha límite establecida por Washington.
Carney habló por teléfono con Trump el lunes 17 de agosto sobre la situación comercial y describió las conversaciones como intensas y delicadas. La Casa Blanca fijó el inicio de los aranceles para las 00:01 horas del miércoles, salvo que se alcance una solución distinta.
Trump justificó los nuevos gravámenes al señalar un supuesto trato discriminatorio de Canadá hacia productos estadounidenses, entre ellos bebidas alcohólicas, automóviles y lácteos. Las tarifas alcanzarían aproximadamente al 5.5% de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos, con un valor estimado de 20 mil millones de dólares.
Canadá, Estados Unidos y México son integrantes del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, por lo que la disputa arancelaria ocurre mientras el acuerdo comercial entra en una etapa de discusión. Las decisiones que adopten Washington y Ottawa podrían influir en las próximas negociaciones sobre el marco comercial de América del Norte.
Hasta el martes 18 de agosto no se había informado de un acuerdo definitivo. Las conversaciones continuaban bajo presión ante la proximidad del plazo para aplicar los nuevos aranceles.

