La Reserva Federal de Estados Unidos elevó el 16 de septiembre de 2026 su tasa de referencia en un cuarto de punto porcentual, hasta un rango de 3.75% a 4%, una decisión que la Casa Blanca calificó de “desafortunada” debido a las demandas del presidente Donald Trump para reducir los costos de financiamiento.
El incremento fue aprobado por unanimidad durante la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto y representa el primer aumento de tasas desde 2023. La Fed justificó la medida por la persistencia de una inflación elevada y su objetivo de regresar al 2%.
La administración de Trump había presionado públicamente para que el banco central optara por un recorte. Tras conocerse la decisión, la Casa Blanca sostuvo que el aumento no estaba respaldado por un argumento económico particularmente convincente desde la perspectiva del gobierno.
La Fed mantiene su mandato de estabilidad de precios
En su comunicado, la Reserva Federal señaló que la actividad económica continúa expandiéndose a un ritmo sólido, mientras el gasto interno se mantiene resistente y la inversión de capital registra fortaleza. También indicó que el desempleo ha cambiado poco y que las ganancias laborales han acompañado el crecimiento de la fuerza de trabajo.
El banco central indicó que la decisión busca apoyar un retorno más oportuno de la inflación hacia su objetivo de 2%. El nuevo rango encarece el financiamiento de referencia para hogares y empresas, aunque puede favorecer a quienes mantienen recursos en instrumentos vinculados a tasas de interés.
Un nuevo desacuerdo entre Trump y la Reserva Federal
El aumento profundiza la diferencia entre la Casa Blanca y la Reserva Federal. Trump ha sostenido que la reducción de tasas ayudaría a disminuir el costo de los préstamos y respaldar la actividad económica, mientras que el banco central mantiene su decisión con base en sus objetivos de empleo y estabilidad de precios.
La medida tendrá efectos sobre créditos hipotecarios, tarjetas, préstamos automotrices y financiamiento empresarial. Su impacto dependerá de la evolución de la inflación, el empleo y las próximas decisiones de política monetaria.

