Alrededor de 300 choferes de transporte de carga bloquearon el jueves 3 de septiembre de 2026 el acceso a la garita comercial Mexicali-Calexico, en protesta por el retiro de visas B1 a operadores mexicanos y para exigir una mesa de trabajo con autoridades de Estados Unidos.
Los transportistas señalaron que 17 choferes perdieron sus visas en un solo día en Mexicali. Aunque dijeron desconocer el número total de afectados, afirmaron que la medida generó incertidumbre entre los trabajadores que cruzan mercancías hacia California.
La principal inconformidad se relaciona con las revisiones y cuestionamientos realizados por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, conocidos como ICE. Los conductores sostienen que son señalados por posibles casos de cabotaje, es decir, por trasladar carga doméstica dentro del territorio estadounidense después de entregar mercancía internacional.
Transportistas piden reglas claras
Los manifestantes solicitaron que las autoridades estadounidenses expliquen con claridad qué actividades pueden realizar con la visa B1 y cuáles están restringidas. También señalaron que algunos recorridos pueden prolongarse varios días por los tiempos de descarga, resguardo y entrega de mercancías.
Los operadores afirmaron que las revisiones han aumentado y que existe temor de perder los documentos migratorios necesarios para continuar con su trabajo. De acuerdo con los inconformes, esta situación afecta sus ingresos y la economía de sus familias.
La movilización fue organizada por los propios choferes. El bloqueo se mantuvo por tiempo indefinido mientras esperaban una respuesta y advirtieron que podrían extender la protesta a otras garitas comerciales, entre ellas las de Tijuana y San Luis Río Colorado, si no obtenían un acuerdo.
Antecedentes del conflicto
El retiro de visas ha sido señalado previamente por representantes del sector transportista como un problema creciente en Mexicali. Estimaciones difundidas a finales de agosto indicaron que entre 150 y 200 operadores de carga de la ciudad habían perdido sus visas durante 2026, aunque no existe una cifra oficial consolidada sobre el total de afectados.
Los transportistas sostienen que necesitan certeza sobre la aplicación de las reglas de cabotaje y sobre los criterios utilizados durante las inspecciones. Mientras tanto, el conflicto mantiene bajo presión uno de los principales cruces comerciales entre Baja California y California.

